Primera vez que acudo a este taller y muy buena experiencia.
Llevé un fueraborda Yamaha con un ruido muy extraño y me pasaron directamente con el mecánico, un tal Tomeu. Antes de que acabara de explicarle el problema ya sabía la solución. La misma semana recogí el motor y nuevamente el mecánico se molestó en explicarme con detalle todo lo que le había hecho, y me dió numerosos consejos para alargar la vida útil. Además de arreglarlo me hizo revisión entera y puesta a punto solo cambiando lo indispensable (aceite quemado) y engrasado las piezas.
Fui con el miedo del que va a un taller oficial pero creo que he ahorrado dinero en la mano de obra, porque no tuvieron que perder el tiempo en buscar la solución.
El hombre de recepción quizá algo serio pero me pareció profesional, muy rápido para conseguir recambios.
No me cobraron nada que no tocara y no me pareció caro.